Cómo ajustar el SAG de tu suspensión paso a paso (y notar la diferencia)
Guía práctica para ajustar el SAG de la horquilla y el amortiguador de tu MTB: qué es, qué porcentaje buscar y cómo medirlo sin ayuda. Con la herramienta necesaria.
Cómo elegir la presión de los neumáticos de tu bici de montaña según peso, ancho y terreno. Tabla orientativa, tubeless vs cámara y errores que pagas caros.
La presión de los neumáticos es el ajuste más barato y más ignorado de la bici. No cuesta nada, se cambia en dos minutos y transforma por completo cómo agarra, cómo rueda y cuántos pinchazos sufres. Aun así, la mayoría rueda con la presión que traía la bici de la tienda —o, peor, la que marca el flanco de la cubierta. Vamos a arreglarlo.
Bajar presión aumenta la superficie de contacto del neumático con el suelo: más agarre, más comodidad, la rueda “copia” mejor el terreno. Subirla reduce esa deformación: menos resistencia a rodar, menos riesgo de golpear la llanta y de pellizcar la cámara. Todo es un equilibrio, y depende de tres cosas: tu peso, el ancho del neumático y el terreno.
Por eso el número correcto para un rider de 60 kg con cubiertas de 2,4” no vale para uno de 90 kg con 2,25”. Lo que sí puedes hacer es partir de una referencia y afinar.
Para cubiertas de 2,3–2,4” sin cámara, como punto de partida:
Con cámara, súbelo entre 0,3 y 0,4 bar en ambas ruedas: sin sellante que proteja, el pinchazo por pellizco (esos dos agujeritos gemelos al golpear la llanta) es el enemigo. En terreno de roca suelta o mucha piedra, sube un poco; en seco rápido y sin baches, puedes bajar para ganar agarre.
Aquí está el truco que casi nadie aplica: estas diferencias de 0,2 bar son las que separan una bici que agarra de una que rebota, y los manómetros baratos de gasolinera o de hinchador de coche no tienen esa precisión. Un hinchador de coche te puede marcar 1,6 cuando en realidad tienes 2,1. Para rodar siempre igual necesitas un manómetro digital fiable.
Con un manómetro decente puedes hacer lo importante: anotar tu presión y repetirla. Encuentra tu número una vez y ya no vuelves a rodar a ciegas.
Para hacer todo esto necesitas poder inflar con precisión donde quieras, no solo en casa. Un buen hinchador de pie con manómetro grande para el garaje y un mini-hinchador para llevar en la mochila cubren las dos situaciones. Puedes ver opciones en nuestra selección de hinchadores .
Casi todo lo anterior rinde el doble sin cámara. El montaje tubeless (sin cámara, con líquido sellante) te deja bajar presión sin miedo al pinchazo por pellizco —que deja de existir— y el sellante tapa solo los pinchazos pequeños. Si tus llantas son “tubeless ready” (la mayoría de las bicis de trail actuales lo son), solo necesitas válvulas y líquido. Es, junto con unos buenos neumáticos, el cambio que más mejora una bici por menos dinero.
Compra un manómetro fiable, parte de la tabla según tu peso, baja hasta justo antes de golpear la llanta y apunta tu número. Diez minutos de trabajo que notarás en cada curva y cada bache durante años.
Como punto de partida en tubeless para un ciclista de unos 75 kg: 1,5-1,7 bar (22-25 psi) delante y 1,7-1,9 bar (25-27 psi) detrás. Con cámara, súbelo 0,3-0,4 bar para evitar pinchazos por pellizco. A partir de ahí, ajusta según sensaciones: si rebotas, baja; si notas la llanta en las piedras, sube.
La rueda trasera soporta más peso (el tuyo más el de la transmisión) y recibe los impactos de pedaleo, así que necesita algo más de presión para no pellizcar la cámara ni golpear la llanta. La delantera, con menos carga, agradece algo menos de presión para ganar agarre en la frenada y en curva.
No. El número que viene grabado en el flanco (por ejemplo 'max 50 psi') es la presión MÁXIMA que aguanta la cubierta, no la recomendada para rodar. En montaña casi siempre irás muy por debajo de ese máximo. Úsalo solo como techo de seguridad.